El naval implanta un sistema para ahorrar un 20% de horas de trabajo en cada buque
Ocho astilleros y empresas auxiliares, encabezadas por el Centro Tecnológico AIMEN, ponen en marcha el "Proyecto d0", que trata de minimizar los errores en el proceso de fabricaciónJ. CARNEIRO / VIGO El naval vigués y el Centro Tecnológico AIMEN han puesto en marcha un proyecto pionero en España que tiene como objeto reducir hasta un 20% las horas de trabajo necesarias para la construcción de un buque, así como ahorrar en costes.
Esta iniciativa, denominada "d0" (distorsión cero), consiste en la introducción de nuevas tecnologías en los procesos de fabricación (corte, conformado, soldadura y trasladado de bloques) para minimizar los errores (distorsiones) que surgen a la hora de ensamblar una embarcación.
En el proyecto participan astilleros como Hijos de J. Barreras, Factorías Vulcano y Construcciones Navales P. Freire, y empresas auxiliares de primer nivel como Carenaga, Cotnsa, Montajes Naval Gallega, Montajes Novarue y Ganain.
"La idea es mantener la misma estrategia constructiva, mediante bloques, pero mejorando las técnicas de fabricación para minimizar esas distorsiones o corregirlas en menor tiempo y con menos coste", resume Fernando Sánchez, director tecnológico de AIMEN.
Este directivo explica que el proceso de construcción de un barco es como puzzle, ya que las piezas (bloques) se fabrican por separado y después se ensamblan, lo que genera distorsiones que hay que corregir y que tienen un coste de mano de obra y tiempo considerable.
Para construir un buque de 130-140 metros de eslora –con un valor de unos 60 millones de euros, por ejemplo– se necesitan más de 300.000 horas de trabajo de media. Pero de todas esas horas, un 20%, alrededor de 60.000 horas, se dedican a operaciones de re-trabajo (reparación de soldadura y enderezado debido a las deformaciones que se producen en los procesos de fabricación).
La reducción de estas distorsiones permitiría a los astilleros y empresas auxiliares aprovechar mejor la mano de obra y ofertar un precio más competitivo. Desde un punto de vista técnico, se espera que el proyecto "d0" repercuta también en el diseño de una nueva gama de buques en la definición de nuevas estrategias constructivas que mejoren la calidad y reduzcan los tiempos de fabricación, según el Centro Tecnológico AIMEN.
"d0" introduce mejoras en todos los procesos de fabricación de un buque, prestando especial atención al uso de simuladores, de tecnologías láser y a la automatización de ciertos trabajos. El proceso que más distorsiones genera en el sector naval es la soldadura, ya que a día de hoy no existe una alternativa viable a los sistemas tradicionales. No obstante, algunos astilleros ya están introduciendo tecnología láser-híbrida en operaciones concretas, combinando la soldadura tradicional al arco y el láser.
Hasta ahora apenas se habían introducido técnicas experimentales para reducir la distorsión, debido sobre todo a las elevadas dificultades que entraña el diseño de equipos y la puesta a punto de los mismos para las aplicaciones características de este sector. Este problema se acrecienta en el caso de los astilleros vigueses, ya que las limitaciones de espacio y presupuesto condicionan el empleo de tecnologías ya desarrolladas para los grandes astilleros asiáticos o americanos.
Fernando Sánchez asegura que parte de los esfuerzos de este proyecto se centra también en trasladar la experiencia de los profesionales de este sector (soldadores, tuberos, etc.) a herramientas avanzadas de software, como los simuladores, que permitan a la empresa anticiparse a posibles errores de cálculo.
D0 es un proyecto integrado del Fondo Tecnológico, cuyo presupuesto asciende a 9,1 millones de euros y su ejecución comprende el periodo 2009-2011. Las empresas beneficiarias recibirán una financiación de prácticamente 7 millones de euros. El Fondo Tecnológico es una partida especial de fondos FEDER de la Unión Europea dedicada a la promoción de la I+D+i empresarial en España.
Fuente: Faro de Vigo












